Nació el 3 de Junio de 1975 en Del Campillo, es una localidad situada
en el Departamento General Roca, al sur de la provincia de Córdoba,
Argentina.
Su apodo es “Super Mario” y su estatura de 1.83 mts.
Comenzó su carrera con Talleres de Córdoba en 1995. Era parte del
equipo que ganó la Primera B Nacional en la Temporada 1997/98, ganando
el ascenso directo a la Primera División. En el año 1999 con el equipo
de Talleres ganó la Copa Conmebol, el único título internacional en la
historia del club. En 2002 pasó a Racing Club, y en el 2006 fue
trasferido a Arsenal de Sarandí donde actuó en 97 partidos.
En el 2007 llevó a su equipo a la Final de la Copa Sudamericana al ser
la figura y protagonista en la serie de penales y también teniendo
unas muy buenas atajadas que fueron decisivas ante River Plate en el
choque por las semifinales del certamen. En la final de la copa, se
consagraría campeón al vencer al América de México.
Sin dudas, el título con mayor relevancia en su carrera fue haber
obtenido la copa Sudamericana 2007 con Arsenal, pero el partido más
recordado dado que fue el principal protagonista, fue el que Arsenal
eliminó a River el 14/11/07 en el Monumental y clasificó finalista de
dicha copa.
Abajo, nota publicada al otro día de la “proeza”en Clarín
MARIO CUENCA SE SACO UN 10: EN EL PARTIDO ATAJO TODO, CONTUVO DOS
PENALES Y CONVIRTIO EL DECISIVO
El muchachito de la película
"Siempre tuve suerte en los penales" dijo el arquero de un equipo
eufórico.
Por: Miguel Bossio
No hizo falta que lo apuntara. "Fue mi noche soñada", dijo Mario
Cuenca, el héroe. Fue la noche soñada del arquero cordobés, pero
también la de todo Arsenal, el modesto club de Sarandí finalista por
primera vez en su historia de un torneo internacional. Y el eje hay
que hacerlo en Cuenca porque ya había atajado todo durante los 90
minutos. Tapó abajo un tremendo disparo de Lima. Voló y descolgó del
ángulo izquierdo otro remate de Belluschi. Le sacó un cabezazo a
Rosales. Y atoró con los pies un zig zag de Buonanotte que quería
meterse dentro del arco con pelota y todo. Continuó siendo la pieza
fundamental en la definición por penales atajándoselos a los dos
mejores jugadores de River. Y cerró la noche metiendo un bombazo
espectacular que despidió al equipo de Passarella de la Copa y dejó en
silencio al Monumental. Fue tan sepulcral ese
silencio que se hizo más nítido el grito de ese puñadito llegado de
Sarandí y enloqueció: ¡Un minuto de silencio/para River que está
muerto!. Justo cuando parecía que la historia podía escribirse al
revés en el momento en que Carrizo atajó el tiro de Andrizzi y casi
todo el estadio coreó su apellido como no pasaba desde hace tiempo...
"¿Si fui el muchachito de la película? Me parece que estoy un poquito
grande para ser el muchachito. Siempre me dieron suerte las
definiciones por penales, desde cuando atajaba en Talleres. Queríamos
la final y acá estamos. Sabíamos que este partido era lindo, pero que
si lo pasábamos teníamos otros dos más lindos todavía", se sinceró el
arquero de la polera negra.
"¿Si nos conformamosl? No hay que conformarse. El que se conforma es
un mediocre. Dicen que somos un equipo chico, pero cada uno de
nosotros tiene adentro mucho huevo, mucho corazón y mucho hambre de
gloria", sentenció el que hoy será la tapa de todos los diarios.
La definición arrancó con una gran ejecución de José Luis Calderón,
quien tomó mucha carrera -arrancó desde afuera del área- y colocó la
pelota a la izquierda de un Carrizo que se arrojó a la derecha. ¡Y lo
gritó con todo Caldera!, como si anticipara el festejo final! En
contrapartida, Cuenca comenzó a agigantar su figura eligiendo bien el
palo derecho y el remate de Belluschi terminó en sus manos. Andrizzi
había entrado por Garnier para los penales, precisamente. Pero esa
jugada le falló al ajedrecista Alfaro. Porque Carrizo voló y con la
mano cambiada desvió su remate. Creyó River que sería su noche cuando
el Roly Zárate tiró a matar y al medio del arco ese derechazo que
festejó con los compañeros que estaban detrás del arco. Yacuzzi puso a
Arse 2-1 también con un remate al medio (si Carrizo se quedaba parado,
se lo sacaba). Y Ferrari engañó a Cuenca con otra ejecución exquisita
para el 2-2. Tanto como Casteglione lo hizo con Carrizo para el 3-2.
¡Vamos Ranita, eh..!, le gritaron a René Lima. Pero lo
pateó tan mal, tan débil, tan anunciado que Cuenca casi ni se esforzó.
Ese mismo Cuenca que clavó el golazo que dejó afuera a River...
El destacado (10): Cuenca, se vistió de héroe en la serie de
definición. Le atajó penales a los dos mejores de River y enmudeció al
Monumental. Respondió bárbaro durante todo el partido. Le tapó un
remate impresionante a Lima y luego salvó al ángulo un tiro de
Belluschi. Siempre mostró seguridad bajo los tres palos.
Video serie de penales
River-Arsenal, por la semifinal copa Sudamericana 2007: